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Durante nuestro viaje por Noruega, las ruedas nos llevaron hasta el Parque Nacional de Jotunheimen. Nos desviamos de la ruta principal hacia el valle de Leira y aparcamos junto al refugio de montaña Leirvassbu. El refugio se encuentra en el límite del parque, al fondo del valle, y es uno de los principales puntos de partida para las rutas de la zona. Nuestro objetivo era el Kyrkja (2032 m), una cumbre que en el mapa no parece gran cosa, pero que en la realidad al final nos demostró que en este macizo casi nada viene “gratis”.

Kyrkja es uno de los picos más llamativos del centro de Jotunheimen. Su nombre significa “iglesia”, y no por casualidad: al mirarlo desde el valle, su cima afilada y empinada recuerda al campanario de una iglesia. No es una ascensión técnica de escalada, pero el tramo final es inclinado y por momentos expuesto, lo que convierte la subida al Kyrkja en una auténtica excursión de alta montaña.

Ruta de ascenso

Salimos del aparcamiento junto al refugio Leirvassbu y los primeros metros discurrieron por una pista ancha. Nos llevó al desvío de la ruta señalizada JOT34, que se dirige al refugio Olavsbu.

Tras tomar la JOT34, el camino al principio era sencillo. A medida que íbamos ganando altura, el paisaje se abría: ante nosotros aparecían glaciares y macizos extensos, con cumbres en torno a los 2000–2400 m s. n. m. El sendero estaba bien marcado y era fácil de seguir.

Después de bordear el lago y alcanzar el primer collado amplio, la ruta cambió de carácter. A la izquierda se abría el desvío de nuestra ruta: un sendero no señalizado que sube directo a la cima del Kyrkja. Aquí la pendiente se volvió mucho más dura y la traza era menos evidente, pero con buena visibilidad la dirección era clara.

Al aproximarnos al siguiente collado, bajo la cumbre, cruzamos pequeños neveros. Son restos de nieve que aguantan incluso en verano y exigen pisada firme.

Tramo final más complejo

En el último collado se nos reveló la fuerte inclinación del tramo final. El sendero daba paso a un terreno rocoso por el que avanzábamos entre grandes bloques. La traza subía en cortos zigzags. En los pasos más delicados llevé a Ibo en brazos. Por desgracia, subestimamos un poco esta ruta y no trajimos su arnés de senderismo.

A diferencia de los tramos anteriores, los últimos metros resultaron sorprendentemente expuestos. Seguir con el perro sin arnés habría sido un riesgo innecesario, así que continué yo solo. Iva se quedó con Ibo a unos metros de la cumbre. En el avance final hubo que usar las manos de vez en cuando. Por suerte estaba seco y no quedaba nieve, algo que agradecimos: no llevábamos ningún equipo invernal. Pese a la exigencia, justo bajo la cima me crucé con varios senderistas con niños de unos 10–12 años.

En la cumbre

Desde la cima se abrían amplias vistas de Jotunheimen y del lago Kyrkjetønnet, que queda encajado en el valle justo bajo el pico. Combinado con las crestas rocosas y los glaciares a lo lejos, es de esas panorámicas por las que merece la pena subir hasta aquí.

Tras unos minutos en la cumbre, di la vuelta y por el mismo camino regresé con Iva e Ibo. Sin el arnés de Ibo, en este terreno más exigente solo teníamos dos opciones: volver a llevarlo en brazos o reorganizar la mochila y hacer lo que ya probamos en el descenso de la montaña Magart: meter a Ibo en la mochila.

Al final resultó una solución muy práctica. Lo sacamos de la mochila ya en el collado, donde la ruta volvía a suavizarse.

Conclusión y recomendaciones

Aunque la ascensión al Kyrkja no es una ruta extrema, no conviene subestimarla. Sobre todo en el tramo final hay que contar con pendientes pronunciadas y pasos algo expuestos, que exigen pisada segura y soltura moviéndose entre rocas. Con mal tiempo la dificultad aumenta de forma natural y, con visibilidad reducida, pueden surgir problemas de orientación, ya que el tramo final no está oficialmente señalizado.

Recomendaríamos hacer la ruta con perro solo si es de tamaño medio o grande, más cómodo en terreno pedregoso. En cualquier caso, es aconsejable llevar un arnés de senderismo o tener alguna alternativa para transportarlo con seguridad en los pasos más complicados.

Al moverse con perro en el Parque Nacional de Jotunheimen hay que respetar las normas oficiales. En temporada alta el perro debe ir atado para no molestar a la fauna silvestre ni a los rebaños en pastoreo. Por supuesto, también se espera respeto por la naturaleza, por el resto de visitantes y el cumplimiento de las reglas propias de un espacio protegido.


Datos básicos del Kyrkja y la ruta

  • Nombre del pico: Kyrkja
  • Altitud: 2032 m s. n. m.
  • Macizo: Jotunheimen
  • Punto de partida: refugio Leirvassbu (valle de Leira)
  • Distancia total (ida y vuelta): 8,6 km (4 – 5 horas)