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De Asunción a Encarnación en coche

Ya en nuestra primera visita a Paraguay, nuestras andanzas nos llevaron a Encarnación, en el sur del país. La ciudad nos dejó una buena impresión, pero no tuvimos tiempo de conocerla a fondo. Decidimos volver, y hacerlo también con el perro. Encontramos en internet un alojamiento con buena pinta y “pet friendly”, alquilamos un coche y nos pusimos en marcha en busca de otra aventura.

Alquilamos el coche en la oficina de Alamo, en Asunción. Por un pequeño suplemento diario, en lugar del modelo pequeño que teníamos previsto, el Creta, nos dieron un Hyundai Tucson: un SUV que resultó ser una elección excelente. Viajamos comodísimos los dos y el perro. La jaula de Ibo entró sin problema en el maletero junto con dos maletas grandes y otros enseres. La propia jaula nos sirvió además como espacio práctico para guardar otras cosas y, gracias a sus ruedas, pudimos moverlo todo con facilidad. Y, lo más importante: Ibo no puso pegas a la jaula que alquilamos.

Ibo no viajó en la jaula, sino cómodo en los asientos traseros. Con dos maletas de mano colocadas tras los asientos delanteros conseguimos crear en la parte trasera una superficie casi plana, que cubrimos con una manta de viaje. Quedó como una camita, perfecta para ir a gusto. A Ibo el propio trayecto no parece que le entusiasmara: se lo pasó durmiendo casi todo el tiempo.


Ruta de Asunción a Encarnación

Salimos de Asunción, concretamente de nuestro alojamiento en el barrio de Villa Mora. Tras un breve tramo urbano nos incorporamos a la salida principal por San Lorenzo y seguimos por la Ruta 1. Algunos tramos de la salida en la capital se ven algo descuidados: el asfalto está irregular por momentos y, con el tráfico denso, se puede perder bastante tiempo. En cuanto dejamos atrás el área metropolitana, la circulación se alivió y la conducción fue mucho más fluida.

En Paraguarí abandonamos la ruta principal y continuamos por la menos transitada, pero agradable, Ruta 10 en dirección a Villarrica. Esta alternativa ofreció una conducción más tranquila, mejores vistas y menos coches que la concurrida Ruta 1.


Villarrica, parada ideal

Villarrica es un importante centro regional y nudo de comunicaciones en el sur de Paraguay. Aunque a primera vista no parezca un lugar para detenerse, resultó perfecto para una pausa breve en el camino.

Aquí descubrimos casi por casualidad el Guairá Park, justo a la entrada de la ciudad viniendo desde Asunción. El parque tiene mucho equipamiento deportivo, un estanque, baños públicos y, lo más importante para nosotros: permiten la entrada con perro, algo que Ibo agradeció. Pese al calor (unos 30 °C), gracias a la abundante sombra y vegetación se estaba muy a gusto.

A apenas un par de minutos en coche del parque (dos, aproximadamente) hay un Burger King. No nos dejaron entrar con el perro, pero Ibo aguantó bien esperando en el coche encendido y con aire acondicionado. Muy cerca está también el centro comercial Superseis, donde reaprovisionamos para el resto del camino; como siempre, de eso se encargó Iva.


Tramo final hasta Encarnación

Cruzar Villarrica fue algo más lento: no hay circunvalación y la ruta pasa por el centro. Al salir de la ciudad volvimos a la vía principal, ya una carretera convencional. En este tramo apenas había tráfico; la calzada estaba bien mantenida y se circulaba cómodo. Aunque en la mayor parte rige un límite de 90 km/h, en algunos tramos rectos y despejados pudimos rodar con total seguridad en torno a 130 km/h.

Terminamos el viaje en Encarnación, una ciudad a orillas del río Paraná, justo enfrente de Posadas, en Argentina.


Resumen del viaje

  • Longitud del recorrido: aproximadamente 370 km
  • Duración: 6 horas y 30 minutos (incluye paradas)
  • Navegación: Waze y Mapy.cz (ambas propusieron la misma ruta)
  • Recomendación: imprescindible un coche con aire acondicionado – durante el día las temperaturas alcanzaban los 30 °C o más

Notas de la ruta:

  • La salida de Asunción fue lenta – tráfico denso y asfalto irregular
  • Fuera de la ciudad, conducción fluida por carreteras principales en buen estado
  • Parada agradable en Villarrica (Guairá Park – admite perros)
  • Cruzar Villarrica es lento, no hay circunvalación
  • Último tramo rápido, cómodo y casi sin tráfico