
Viajar con perro por los Balcanes es sorprendentemente sencillo, al menos a primera vista. Montenegro está entre los países que resultan muy atractivos para quienes viajan con perro: mar, montañas, menor turismo masivo y desplazamientos relativamente cortos. Al mismo tiempo no es un Estado miembro de la Unión Europea, lo que trae consigo algunas especificidades.
En este artículo repasaremos las condiciones oficiales de entrada con perro desde la UE a Montenegro, señalaremos los errores más comunes y añadiremos también nuestra experiencia personal de un viaje por carretera por los Balcanes, durante el cual visitamos Montenegro con nuestro perro.
Montenegro no es miembro de la UE
Aunque Montenegro es un país candidato a la Unión Europea y para las personas de la UE viajar al país es muy sencillo, desde el punto de vista de viajar con animales se considera un ‘país tercero’. Esto significa que no se aplica la libre circulación total de animales de compañía como en los desplazamientos dentro de la UE.
La buena noticia es que las normas siguen siendo relativamente suaves y, en comparación con otros países fuera de Europa, también manejables.
Nuestra experiencia personal: entrada a Montenegro con perro
Visitamos Montenegro durante nuestro último viaje por carretera por los Balcanes, que realizamos en coche junto con nuestro perro Ibo. Nos desplazamos desde la isla croata Dugi Otok, pasamos por Dubrovnik y nuestro destino fue la ciudad de Herceg Novi en Montenegro.
Planeábamos entrar a Montenegro por el paso fronterizo de Karasovići, que se encuentra al sur de Dubrovnik. Todo iba según lo previsto hasta que nos acercamos a la propia frontera. Allí nos esperaba una columna de coches y aproximadamente 30 a 45 minutos de espera.
Sin embargo, eso no nos quitó el optimismo. Nunca habíamos estado en Montenegro y, con cierta curiosidad, tomamos la espera en la fila como parte de la aventura.
Fue nuestro turno y siguió el control fronterizo. El aduanero nos pidió solo los pasaportes, los revisó por encima y, sin más preguntas, nos indicó que continuáramos. Intentamos señalar que viajábamos con perro, pero él solo hizo un gesto con la mano y nos dejó seguir.
Aunque Ibo cumplía todos los requisitos oficiales para entrar al país, en la práctica nadie lo controló en absoluto. Sin más dilaciones nos encontramos ya en territorio montenegrino.
Esta experiencia ilustra bien la diferencia entre las normas oficiales y la realidad en las fronteras. No obstante, eso no significa que convenga subestimar los requisitos; más bien al contrario.
Requisitos de entrada con perro a Montenegro (desde la UE)
Si viajas con perro desde un Estado miembro de la Unión Europea a Montenegro, tu perro debe cumplir varios requisitos veterinarios básicos. Las normas son relativamente sencillas y, para la mayoría de los viajeros, fácilmente cumplibles.
El perro debe llevar microchip (ISO 11784/11785), que tiene que estar implantado antes de la vacunación contra la rabia. Asimismo es imprescindible la vacunación válida contra la rabia, y deben pasar al menos 21 días desde la primera vacunación. Si se administra una pauta de revacunación dentro del periodo previsto, no se aplica un nuevo periodo de espera.
Además se necesita el pasaporte europeo de animales de compañía (EU Pet Passport), en el que se registran los datos del microchip, las vacunaciones y el propietario. Oficialmente también se exige un certificado de estado de salud del perro expedido por un veterinario y que no debería tener más de 10 días de antigüedad. En la práctica este documento se controla rara vez, pero recomendamos llevarlo.
El número máximo de animales por persona es cinco y el desplazamiento debe ser no comercial.
Regreso a la UE: qué tener en cuenta
Al regresar de Montenegro a la Unión Europea la situación es algo más delicada, pero sigue siendo bastante sencilla. Montenegro figura entre los llamados «listed third countries», lo que significa que al regresar no es necesario un análisis de sangre para detectar anticuerpos contra la rabia si se cumplen las condiciones básicas.
Lo clave es que el perro tenga la vacunación contra la rabia válida realizada aún en la UE y que durante su estancia en Montenegro no caduque. Si la vacunación caducara durante la estancia o se realizara de nuevo fuera de la UE, la situación se complicaría notablemente y la prueba de rabia sería obligatoria.
Desde un punto de vista práctico, por ello recomendamos comprobar la fecha de validez de la vacunación antes de viajar y planificar el regreso de modo que no surja ningún problema incluso por un corto periodo de tiempo.
Consejos prácticos en breve
- Comprueba la validez de la vacunación contra la rabia antes de salir y tenla registrada en el EU Pet Passport.
- Lleva también un certificado veterinario sobre el estado de salud del perro, aunque en la frontera no siempre lo exijan.
- Ten en cuenta que los controles fronterizos pueden ser muy superficiales o incluso inexistentes, pero las normas se aplican aunque nadie las compruebe.
- Si viajas en coche, ten los documentos del perro siempre a mano, especialmente al regresar a la UE.
- Vigila las fechas y las validez: la mayoría de los problemas surgen por descuido, no por la complejidad de las normas.
