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Viajar con perro por Sudamérica siempre combina preparación minuciosa, paciencia y una dosis de improvisación. Bolivia es un país del que se habla poco cuando se trata de viajar con perro, pero también es posible entrar con él, si sabes qué esperar.

En este artículo repasamos los requisitos oficiales para viajar con perro desde la UE a Bolivia y la completamos con nuestra experiencia personal, cuando entramos en Bolivia con nuestro perro Ibo desde Paraguay, donde habíamos pasado aproximadamente un mes.


Bolivia desde la perspectiva de viajar con perro

Bolivia no es miembro de la Unión Europea y, desde el punto de vista veterinario, se considera un tercer país fuera de la UE. Además, es un Estado con una administración menos centralizada y marcadas diferencias regionales, algo que también puede notarse en los controles fronterizos.

Esto no significa que entrar con perro sea imposible. Más bien implica ir muy bien preparado y saber manejar cierta dosis de improvisación. En países con normas poco claras y cambiantes, conviene ir con tantos argumentos como sea posible: en este caso, cuantos más análisis y certificados oficiales, mejor.

En teoría: requisitos oficiales para entrar en Bolivia con perro

Para entrar en Bolivia con un perro (tanto si llegas directamente desde la UE como desde otro país) se exige oficialmente:

  • identificación del perro mediante microchip,
  • vacunación antirrábica válida,
  • certificado veterinario internacional del estado de salud del perro,
  • constancia de tratamiento antiparasitario.

Los documentos deberían estar emitidos en español o ir acompañados de una traducción jurada.


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Nuestra experiencia

Nuestra ruta: de Paraguay a Bolivia con perro

No entramos en Bolivia directamente desde Europa. Primero volamos a Paraguay, donde pasamos con el perro aproximadamente un mes. Después continuamos en avión de Paraguay a Bolivia.

Este modo de desplazamiento tiene sus particularidades: el perro entra en Bolivia como animal procedente de otro país sudamericano, no directamente de la UE. Para las autoridades, lo decisivo sigue siendo sobre todo su estado de salud y que la documentación esté completa.

Antes de entrar en Bolivia

Al entrar en Bolivia llevábamos toda la documentación en regla: la tramitamos antes de salir de Europa y la actualizamos durante la estancia en Paraguay.

Esta actualización de la documentación era, además, algo en lo que confiábamos bastante. Antes de volar desde Eslovaquia fue muy difícil dar con información oficial precisa sobre la entrada en Bolivia con perro. Incluso intentamos contactar con su embajada, pero nunca obtuvimos respuesta. Bolivia es uno de los países más pobres de Sudamérica; no todo funciona como debería, así que tampoco nos sorprendió. Decidimos que, como en Paraguay teníamos tiempo para prepararnos con calma, los veterinarios locales nos orientarían sobre cómo preparar la entrada en Bolivia con perro. Al fin y al cabo, es un trámite que allí gestionan mucho más a menudo que en Eslovaquia.
Nuestras expectativas se cumplieron y en una clínica veterinaria de Asunción nos guiaron amablemente por todo el proceso. El hecho de llevar todos los resultados de las pruebas de Eslovaquia traducidos oficialmente al español nos ahorró mucho tiempo y complicaciones. El veterinario aceptó los resultados y, en esencia, solo realizó algunos pasos adicionales para completar la documentación. Lo imprescindible fue desparasitar oficialmente al perro de nuevo, 14 días antes del vuelo a Bolivia. Además, fue necesario volver a vacunar a Ibo contra la rabia, ya que la mayoría de países sudamericanos reconocen la vacunación antirrábica solo durante un año, no por tres como en la UE. Por desgracia, en nuestro caso la vacuna de Ibo ya había caducado según ese criterio.

Una vez realizados todos los trámites necesarios, el veterinario local introdujo la información de Ibo en el sistema veterinario estatal que en Paraguay gestiona el Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (SENACSA). El resultado fue un documento oficial, en español y de varias páginas, que recogimos en la clínica justo antes del vuelo y que nos permitió entrar en Bolivia sin problemas. Antes de despegar tuvimos que enviar la documentación escaneada directamente a la aerolínea BoA, con la que volamos a Bolivia.

Al llegar a Santa Cruz de la Sierra en Bolivia, el control fue relativamente sencillo. Bastó con presentar los documentos de SENACSA, que llevaban un código QR en el reverso. El personal del aeropuerto escaneó el código y, sin más papeleo, nos permitió entrar en el país con el perro. Ni siquiera nos pidieron la documentación que habíamos preparado en Eslovaquia. Ibo permaneció en su transportín durante todo el control.

Antes de salir de Bolivia hacia la UE

Para la salida procedimos, en esencia, igual que al salir de Paraguay. Unas dos semanas antes del vuelo visitamos una clínica veterinaria en la ciudad de Tarija, explicamos nuestra situación y pedimos que nos prepararan la documentación necesaria. El veterinario volvió a desparasitar a Ibo y, a partir de los documentos de Eslovaquia y Paraguay, envió la solicitud al organismo veterinario estatal boliviano, el Servicio Nacional de Sanidad Agropecuaria e Inocuidad Alimentaria (SENASAG). A diferencia de Paraguay, este trámite resultó sorprendentemente lento y los papeles necesarios llegaron a nuestras manos apenas unos días antes del vuelo. Tuvimos que mostrar esta documentación en el aeropuerto antes de embarcar, aunque en la práctica nadie la revisó en detalle.

Llegada a la UE

Entramos en la UE desde Bolivia en Madrid. El control de Ibo y de su documentación en el aeropuerto fue rápido y sin problemas. No nos solicitaron ninguno de los documentos anteriores. Lo único que hubo que hacer fue sacar a Ibo del transportín y leer el microchip. En cuestión de segundos nos autorizaron la entrada en la UE con él.

Regreso a la UE: qué no debes pasar por alto

Bolivia es uno de los países extracomunitarios desde los que el regreso con perro es administrativamente más exigente.

Para volver a la Unión Europea es clave la prueba serológica de anticuerpos antirrábicos (titulación). Esta prueba debe:

  • realizarse en un laboratorio autorizado,
  • hacerse tras una vacunación antirrábica válida,
  • y el regreso a la UE es posible como muy pronto tres meses después de la extracción de sangre.

Si no se cumple este requisito, pueden denegar la entrada del perro en la UE o imponer cuarentena.

Nosotros no cumplimos al 100 % este último requisito. Ibo se hizo la prueba de anticuerpos antes de salir de Eslovaquia, pero, aunque por poco, fue menos de tres meses antes de nuestro regreso. Por suerte, a nuestro regreso a la UE nadie comprobó ese punto.


Consejos prácticos en resumen

  • Ten en cuenta que en Bolivia las normas pueden variar según la región, la época y el paso fronterizo concreto.
  • Lleva todos los documentos impresos y también en formato digital.
  • Una traducción jurada de los documentos al español puede facilitar mucho la comunicación.
  • No subestimes los tratamientos antiparasitarios: en zonas tropicales son especialmente importantes.
  • Si piensas regresar a la UE, deja hecha la prueba serológica (titulación) antes de viajar.