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Japón es un país con normas estrictas y muy detalladas para la entrada de animales. Para viajar con perro a Japón no basta con el microchip y la vacuna antirrábica. En la mayoría de los casos también hay que contar con una prueba serológica de anticuerpos contra la rabia (titer test), un periodo de espera de 180 días, la notificación previa de llegada (advance notification) y un control a la llegada al país.

La Animal Quarantine Service (AQS) es el servicio estatal japonés de cuarentena veterinaria que verifica el cumplimiento de las condiciones de importación de animales a la entrada en el país. Sus oficinas reciben la notificación previa de llegada, revisan la documentación y, a la llegada, realizan el control de importación del perro.

La buena noticia es que, incluso con normas tan estrictas, en un viaje no comercial habitual puedes gestionar todo el proceso por tu cuenta. Las condiciones japonesas no exigen contratar una empresa importadora ni un intermediario, así que con una buena preparación el viaje se puede tramitar sin agente.

A la vez conviene saber que Japón distingue entre las llamadas regiones designadas (designated regions) y las regiones no designadas (non-designated regions). Por eso, las condiciones de entrada varían según de dónde llegue el perro y cuánto tiempo haya permanecido en ese país o región antes del viaje.

En este artículo tratamos el viaje no comercial habitual de un perro que viaja con su dueño o con una persona autorizada. Si el perro viaja como carga, para la venta, con cambio de propietario o en un grupo numeroso de animales, pueden aplicarse otras normas.

Resumen rápido: qué necesita un perro para viajar a Japón

Para viajar a Japón con perro, lo más relevante es si llega desde una región designada o desde una región no designada según las normas japonesas.

Si viaja desde una región no designada, en la mayoría de los casos el perro necesita dos vacunas antirrábicas, una prueba serológica de anticuerpos contra la rabia y un periodo de espera de 180 días desde la extracción de sangre.

En la mayoría de los casos el perro necesita:

  • microchip compatible con el estándar ISO,
  • notificación previa de llegada enviada a la Animal Quarantine Service de Japón al menos 40 días antes de la llegada,
  • examen clínico previo al vuelo,
  • certificado veterinario oficial emitido por la autoridad competente del país de salida,
  • al viajar desde una región no designada, dos vacunas antirrábicas válidas tras el microchip,
  • al viajar desde una región no designada, prueba serológica de anticuerpos contra la rabia,
  • al viajar desde una región no designada, respeto del periodo de espera de 180 días desde la extracción de sangre.

Si el perro cumple todos los requisitos, la cuarentena a la llegada a Japón suele ser de hasta 12 horas. Si no los cumple, puede imponerse una detención en un centro de cuarentena de hasta 180 días.

Regiones designadas y no designadas para la entrada de perros en Japón

Japón distingue dos grupos básicos de países y regiones.

Regiones designadas

Solo forman parte de las regiones designadas:

  • Islandia,
  • Australia,
  • Nueva Zelanda,
  • Fiyi,
  • Hawái,
  • Guam.

Si el perro llega directamente desde estas regiones y además cumple el requisito de estancia, las normas son más sencillas que en un viaje habitual desde la mayor parte del mundo.

Regiones no designadas

Todos los demás países y regiones se consideran regiones no designadas. Esto incluye también a Eslovaquia, Chequia, el resto de países de la UE, el Reino Unido, Estados Unidos y Canadá.

Si viajas desde una región no designada, tendrás que asumir un régimen más estricto: dos vacunas antirrábicas, prueba serológica de anticuerpos contra la rabia y 180 días de espera desde la extracción de sangre.

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Viajar con perro a Japón desde una región designada

Si el perro llega a Japón desde una región designada, debe cumplir no solo la condición del país de salida, sino también el requisito de estancia.

El perro debe cumplir al menos una de estas condiciones:

  • desde su nacimiento ha permanecido de forma ininterrumpida en una región designada,
  • inmediatamente antes de la exportación a Japón ha permanecido en una región designada al menos 180 días,
  • fue importado directamente a la región designada desde Japón y desde entonces ha permanecido allí de forma ininterrumpida.

Si el perro no cumple estas condiciones, ni siquiera saliendo desde una región designada se le aplicará el régimen simplificado.

Si se cumplen los requisitos, el procedimiento es más sencillo y por lo general incluye:

  • microchip,
  • notificación previa de llegada al menos 40 días antes de la entrada,
  • examen clínico previo al vuelo,
  • certificado oficial del país de salida,
  • control a la llegada a Japón.

Incluso en esta ruta más simple, si el perro no cumple las exigencias o hay errores en los documentos, puede imponerse una cuarentena.

Viajar con perro a Japón desde una región no designada

Si viajas con perro a Japón desde una región no designada, se aplica el régimen más estricto según las normas japonesas.

El perro debe contar con:

  • microchip,
  • dos vacunas antirrábicas válidas tras el microchip,
  • prueba serológica de anticuerpos contra la rabia,
  • un periodo de espera de 180 días desde la extracción de sangre,
  • notificación previa de llegada al menos 40 días antes de la entrada,
  • examen clínico previo al vuelo,
  • certificado oficial emitido por la autoridad competente del país de salida.

En esta ruta es esencial respetar el orden correcto de los pasos. El microchip debe implantarse antes de la primera vacuna antirrábica. La primera vacuna debe administrarse cuando el perro tenga al menos 91 días. La segunda vacuna debe aplicarse tras la primera, según las normas de cuarentena japonesas, y ambas deben estar vigentes el día de la llegada a Japón.

Tras la segunda vacunación se realiza la extracción de sangre para la prueba serológica. El resultado debe demostrar un nivel suficiente de anticuerpos contra la rabia. Desde la fecha de la extracción se cuenta el periodo de espera de 180 días. Si el perro llega a Japón antes, tendrá que pasar el resto de ese periodo en cuarentena.

Microchip e identidad del perro

Japón exige un microchip compatible con ISO 11784 y 11785. En la práctica es un código numérico de 15 dígitos.

Si el perro lleva un microchip no estándar, hay que consultarlo de antemano con la Animal Quarantine Service de Japón. Si el chip no puede leerse durante el control, podría cuestionarse toda la documentación.

El microchip debe implantarse antes de la primera vacuna antirrábica que quieras usar para la entrada en Japón. Si la vacuna se administró antes del chip, puede que Japón no la reconozca para la entrada.

Vacunación antirrábica y prueba serológica

Si viajas desde una región no designada, la vacunación antirrábica y la prueba serológica son dos de las partes más importantes de toda la preparación.

El perro debe recibir dos vacunas antirrábicas tras el microchip. La primera debe administrarse como mínimo a los 91 días de edad. La segunda debe ponerse en el intervalo correcto y cuando la primera aún sea válida.

Tras la segunda vacuna se extrae sangre para la prueba serológica de anticuerpos contra la rabia. El resultado debe ser de al menos 0,5 UI/ml.

Desde la fecha de extracción deben transcurrir al menos 180 días antes de la entrada en Japón. A la vez, no conviene esperar demasiado: en el sistema japonés el resultado de la prueba serológica es válido 2 años desde la fecha de la extracción.

Si durante este periodo se interrumpe la continuidad de la vacunación antirrábica, todo el proceso puede invalidarse y habrá que empezar de nuevo.

Notificación previa de llegada en un viaje con perro a Japón

Uno de los requisitos clave para la entrada de un perro en Japón es la notificación previa de llegada.

El importador o solicitante debe enviar la notificación a la Animal Quarantine Service de Japón al menos 40 días antes de la llegada prevista al país. La notificación se envía a la AQS competente para el aeropuerto o puerto de entrada.

Tras revisar los documentos, la AQS emite el Approval of Import Inspection of Animals. Debes guardarlo y tenerlo listo para los siguientes pasos del viaje y los controles.

Las normas japonesas también advierten que, en principio, no aceptan notificaciones presentadas con menos de 40 días de antelación. Si cambian la fecha u otros datos en la notificación, hay que gestionarlo directamente con la AQS.

Documentación y examen clínico antes de viajar con perro a Japón

Antes de salir hacia Japón, el perro debe someterse a un examen clínico. Se realiza dentro de los 10 días previos al vuelo.

A continuación, hay que obtener el certificado oficial emitido por la autoridad competente del país de salida. No basta con un certificado de un veterinario privado si no lo valida el organismo competente según las normas del país exportador.

En el certificado deben constar correctamente los datos del perro, el microchip, las vacunas antirrábicas, la prueba serológica y el estado de salud del perro antes del vuelo. En Japón conviene ser muy meticuloso con la documentación. Incluso un error formal en el certificado puede suponer una cuarentena o tener que resolver la situación sobre la marcha.

Cuarentena a la llegada a Japón

En Japón no es obligatorio que todos los perros entren automáticamente en una cuarentena larga. Es una diferencia práctica importante respecto a algunos otros países insulares.

Si al llegar el perro cumple todos los requisitos y los documentos están en regla, la cuarentena tras la entrada en Japón suele ser de hasta 12 horas. En la práctica es el control de importación a la llegada, que se realiza bajo la supervisión de la Animal Quarantine Service japonesa.

Si no se cumplen los requisitos o hay errores en los certificados, el perro puede ser ingresado en una cuarentena de detención por el tiempo necesario, hasta un máximo de 180 días. Esta cuarentena prolongada se realiza en un centro de detención de la Animal Quarantine Service en el punto de entrada a Japón.

Durante esta cuarentena el contacto del propietario con el perro es posible, pero solo en régimen limitado. Se permiten visitas, pero los horarios y el número de visitantes suelen estar restringidos. El perro no puede salir del centro en ningún caso, salvo para retornar al país de salida. Si necesita atención sanitaria, el veterinario puede acudir directamente al centro de detención.

Los costes de una cuarentena prolongada corren a cargo del importador. Pueden incluir no solo los cuidados y la alimentación, sino también el transporte desde el punto de entrada hasta el centro, la limpieza, los suministros y otros gastos asociados.

En el peor de los casos, se puede denegar la entrada del perro y devolverlo.

Cómo viaja el perro a Japón

Además de las normas veterinarias, hay que resolver la parte práctica del transporte. Japón es un país insular, por lo que la llegada del perro está ligada sobre todo al transporte aéreo, con algunas conexiones marítimas limitadas.

En las rutas marítimas internacionales disponibles se mencionan con mayor frecuencia los trayectos desde Corea del Sur. En 2026 también hay documentadas conexiones o líneas reanudadas entre Japón y Taiwán, y en algunos listados figuran rutas con enlace a Rusia y China. Con los ferris, la disponibilidad puede variar según la temporada, la naviera y la situación política; confirma la línea concreta justo antes de planificar el viaje.

Antes de reservar, comprueba:

  • si el transportista aplica restricciones para determinadas razas o tipos de transporte,
  • si la compañía transporta perros en tu ruta,
  • si el perro puede viajar en cabina o solo en carga,
  • cuáles son los límites del transportín,
  • qué normas aplican en los transbordos,
  • si el aeropuerto de llegada coincide con el aeropuerto de entrada aprobado para perros.

En un país tan exigente en lo administrativo como Japón, conviene dejar un margen holgado entre la confirmación final de los documentos y el vuelo.

Regreso a casa desde Japón

En el regreso del perro desde Japón no decide Japón, sino el país al que vuelve. Antes de viajar de vuelta, verifica siempre las normas del país de destino.

Regreso con perro desde Japón a la UE

Para volver a la UE es importante saber que Japón figura entre los países desde los que la UE no exige, en una entrada no comercial, la prueba serológica de anticuerpos contra la rabia.

En la práctica, sin embargo, no significa que baste con el pasaporte. Al regresar a la UE, el perro suele necesitar:

  • microchip,
  • vacunación antirrábica válida,
  • EU Pet Passport, si se trata de un perro originario de la UE y los documentos siguen vigentes,
    o certificado veterinario para la entrada en la UE si se viaja con otro tipo de documentación,
  • cumplir las demás normas del país de destino.

Si regresas a un país de la UE que exige tratamiento contra equinococos, tendrás que cumplir también esta condición. Afecta sobre todo a Finlandia, Irlanda, Malta, Noruega e Irlanda del Norte.

Regreso con perro desde Japón a EE. UU., Canadá, Australia u otro país

Si el perro vuelve de Japón fuera de la UE, hay que atenerse siempre a las normas del país de destino. Algunos países se centrarán sobre todo en la vacunación antirrábica y en un certificado sanitario; otros pueden exigir también un permiso de importación, titer test, formularios específicos o cuarentena.

Por tanto, para regresar desde Japón no basta con tramitar la exportación japonesa. Antes de salir, verifica qué necesitará el perro para entrar en el siguiente país.

Estancia corta en Japón y regreso de nuevo a Japón

Si el perro se marcha de Japón solo para una estancia corta en el extranjero y planeas volver con él, conviene gestionar las condiciones de reentrada antes de salir.

La Animal Quarantine Service japonesa recomienda pensar en las condiciones de regreso ya durante la exportación. En algunos casos, el retorno a Japón puede ser administrativamente más sencillo si se preparan los pasos necesarios antes de despegar de Japón.

En la reentrada a Japón también puede influir si el perro viajó solo a una región designada, cuánto tiempo estuvo fuera del país y si se mantuvo vigente el titer test y las vacunaciones posteriores.

Normas prácticas para la estancia con perro en Japón

Japón es un país con una densa trama urbana, un alto grado de orden y normas precisas en muchas situaciones cotidianas. También se nota al viajar con perro.

En lo relativo a los perros, Japón suele ser ordenado y respetuoso, pero también bastante reglado. Durante la estancia con perro conviene asumir un énfasis en la limpieza, el comportamiento tranquilo y el respeto a las normas de cada lugar. Que un sitio se anuncie como pet friendly no significa necesariamente un régimen libre de restricciones.

Confirma siempre el alojamiento directamente. No basta con el filtro «pet friendly» del sistema de reservas. Verifica el tamaño del perro, las razas permitidas, posibles recargos y las normas para estar en la habitación y en las zonas comunes.

En las grandes ciudades, la parte práctica puede ser exigente sobre todo por el transporte, los paseos y las normas de cada alojamiento. Planifica con antelación los desplazamientos diarios y si ese lugar acepta realmente perros.

Cuándo empezar con los preparativos

Si viajas a Japón desde una región no designada, no lo dejes para el último momento. Solo la combinación de dos vacunas antirrábicas, la prueba serológica, los 180 días de espera y la notificación previa 40 días antes ya puede llevar varios meses.

En la práctica, primero comprueba:

  • si el país de salida pertenece a regiones designadas o no designadas,
  • si el perro cumple el requisito de estancia en una región designada, si piensas acogerte a ello,
  • cuándo se administró o se podrá administrar la primera y la segunda vacuna antirrábica,
  • cuándo hacer la extracción de sangre para el titer test,
  • si el periodo de 180 días termina antes del vuelo previsto,
  • por qué aeropuerto o puerto entrará el perro en Japón,
  • cuándo, como muy tarde, hay que enviar la notificación previa de llegada.

Si el perro debe regresar a la UE o a otro país, piensa en las condiciones de vuelta ya al planear el viaje a Japón.

Resumen

Viajar con perro a Japón es posible, pero es uno de los traslados más exigentes a nivel administrativo. Influyen sobre todo el país de salida, la clasificación como región designada o no designada, el calendario correcto de la vacunación antirrábica, el titer test y el periodo de espera, así como el envío a tiempo de la notificación previa de llegada.

En un viaje habitual desde una región no designada hay que contar con el régimen más estricto. Esto significa microchip, dos vacunas antirrábicas, prueba serológica, 180 días de espera, notificación previa de llegada, examen clínico previo al vuelo, certificado oficial y control a la llegada.

Si se cumplen todas las condiciones, la cuarentena tras la entrada en Japón suele ser de hasta 12 horas. Si no, el perro puede acabar en cuarentena hasta 180 días.

Preguntas frecuentes sobre viajar con perro a Japón

¿El perro necesita cuarentena para entrar en Japón?

Sí, todo perro pasa por el control de cuarentena japonés a su llegada. Si cumple todas las condiciones y los documentos están en orden, la cuarentena suele ser de hasta 12 horas. Si no cumple los requisitos, puede imponerse una cuarentena de detención de hasta 180 días.

¿Basta con el EU Pet Passport para viajar de la UE a Japón?

No. El EU Pet Passport por sí solo no basta. Viajar desde la UE a Japón cuenta como entrada desde una región no designada, por lo que hay que gestionar también dos vacunas antirrábicas, la prueba serológica, 180 días de espera, la notificación previa de llegada y las certificaciones oficiales para la cuarentena japonesa.

¿Cuánto tarda la preparación del perro para viajar a Japón?

En la mayoría de los casos hay que contar con varios meses de preparación. El motivo principal es el periodo de espera de 180 días desde la extracción de sangre para la prueba serológica.

¿Mi país forma parte de las regiones designadas para entrar en Japón?

Las regiones designadas son solo Islandia, Australia, Nueva Zelanda, Fiyi, Hawái y Guam. Si el perro llega desde cualquier otro país o región, se aplica el régimen más estricto para las regiones no designadas.

¿Qué necesita un perro para viajar a Japón desde una región no designada?

Para viajar a Japón desde una región no designada, en la mayoría de los casos el perro necesita microchip, dos vacunas antirrábicas válidas tras el microchip, una prueba serológica de anticuerpos contra la rabia, 180 días de espera desde la extracción de sangre, notificación previa de llegada, examen clínico previo al vuelo y certificado veterinario oficial.

¿Tengo que usar una empresa importadora o un agente para viajar con perro a Japón?

No. En un viaje no comercial habitual puedes gestionar todo el proceso por tu cuenta. Las normas japonesas no exigen utilizar una empresa importadora ni un intermediario. Lo importante es que todos los pasos y documentos estén preparados correctamente y a tiempo.