
Viajar por el Altiplano a menudo te lleva a zonas donde no puedes contar con infraestructura ni ayuda rápida. La mayor parte del tiempo todo parecerá ir sobre ruedas, pero cuando las cosas se tuercen, lo que marca la diferencia son los básicos que llevas en el auto.
Índice
Combustible de reserva
En la mayoría de los casos te bastará con lo que lleves en el tanque. Eso solo aplica hasta que te adentras en zonas remotas del Altiplano. Especialmente en el sur de Bolivia o en el norte de Chile es fácil acabar en grandes extensiones sin poblados. No solo no hay gasolineras: a menudo tampoco encontrarás a nadie que te venda combustible de sus propias reservas.
Entre nuestros artículos encontrarás información más detallada sobre el combustible a partir de nuestra experiencia en Bolivia, que visitamos precisamente durante la escasez de gasolina y diésel en el país.
Nosotros, al viajar por Bolivia, llevábamos tres bidones de 20 litros cada uno y los rellenábamos siempre que podíamos. Tener combustible de reserva te da libertad para planificar y reduce mucho el estrés de los desvíos imprevistos.
Agua potable de reserva
La mayoría de las veces sentirás que cargar agua es innecesario y que con la provisión del día te alcanza. Su verdadero valor aparece cuando algo se tuerce: una avería del auto, perderte o un problema de salud.
Nuestras reservas habituales al recorrer Bolivia iban de 6 a 12 litros de agua potable. Ese margen nos daba tiempo para resolver imprevistos sin pánico ni riesgos innecesarios.
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Botiquín
El botiquín debe ir siempre a mano. Incluye al menos material básico para curar cortes, raspones o ampollas. En lugares donde la asistencia médica más cercana puede estar a varias horas de distancia, hasta una herida menor puede complicarlo todo.
Ropa adecuada
Cuando hablamos de ropa adecuada no nos referimos a la comodidad al conducir, sino a estar preparados para condiciones extremas. Si no logras encontrar alojamiento a tiempo o te toca pasar la noche en el auto, la ropa marcará la diferencia entre una mala experiencia y un problema serio.
Capas de abrigo, gorro, guantes y una chaqueta impermeable deberían ser básicos. En el Altiplano las temperaturas nocturnas suelen caer bajo cero, incluso tras días relativamente templados.
Navegación offline que realmente funcione
Cuanto más te metas en zonas remotas, más dependerás de una navegación fiable y actualizada. Los mapas offline son imprescindibles. A nosotros nos funcionaron especialmente bien Mapy.cz (Mapy.com) y, en algunos casos, también Waze.
Paradójicamente, Google Maps muestra muchos lugares de interés en la zona, pero allí la red vial del Altiplano está cartografiada de forma bastante pobre. Por eso no conviene fiarlo todo a una sola fuente.
Starlink y conexión fuera de la cobertura GSM
Tuvimos ocasión de viajar con la versión móvil de Starlink y estuvimos prácticamente siempre en línea. Esa ventaja fue de un valor incalculable.
La conexión constante ayuda mucho con la navegación, pero, sobre todo, te permite tomar decisiones correctas con información actualizada. Con nuestro estilo de viaje improvisado, nos permitía reservar alojamiento o guías en el último minuto. En situaciones de emergencia, cualquier enlace con el mundo es de enorme valor, así que recomendamos Starlink u otra solución que te mantenga online incluso fuera de la cobertura GSM.
Polvo, sal y protección del equipo
El polvo y la sal están por todas partes en el Altiplano. En trayectos largos se meten en el equipaje, el equipo y el propio chasis del vehículo. El polvo fino actúa como abrasivo y la sal acelera mucho la corrosión de las partes metálicas.
Recomendamos guardar las cosas en cajas estancas o bolsas plásticas con cierre y, tras conducir por terreno polvoriento o salino, limpiar cuanto antes el auto y el equipo. Esto aplica especialmente a los bajos del auto: las consecuencias de descuidar ese mantenimiento quizá no se noten de inmediato.
Si viajas con perro
Si recorres el Altiplano con tu perro, recuerda que los mismos principios de preparación aplican también para tu compañero de cuatro patas. El agua de reserva y comida de emergencia deberían ser un básico para él, sobre todo si el trayecto se alarga sin previo aviso.
Las temperaturas vespertinas y nocturnas a menudo caen bajo cero, así que puede ser muy útil un abrigo para tu perro, sobre todo en razas de pelo corto. Lleva también un kit básico para curar pequeñas heridas, especialmente en las almohadillas.
Para las pausas durante el camino, collar y correa son imprescindibles. En la oscuridad o con visibilidad reducida recomendamos un collar luminoso, que mejora la seguridad y el control.
Tampoco está de más añadir unas ‘botitas’, es decir, protectores para las patas. Las superficies del Altiplano suelen ser ásperas, con hierba seca y cortante, piedrecillas o costras de sal, lo que puede castigar mucho las patas del perro.
Conclusión: la preparación como parte de la experiencia
El Altiplano es un territorio donde estar preparado no es exagerar, sino respetar el entorno. Lo que llevas en el auto suele decidir si disfrutas el camino con calma o si se convierte en una prueba estresante. Un buen equipo te da libertad para improvisar, cambiar de planes y saborear el viaje de verdad.
