Este artículo también está disponible en otros idiomas:Slovenčina

Montenegro es ideal para un roadtrip: en un territorio pequeño combina costa adriática, ciudades históricas y paisajes de alta montaña. La ruta que describimos aquí se basa en nuestro viaje real de 2023, que hicimos en coche con nuestro perro Ibo.

En pocos días pasamos del mar, por las carreteras sinuosas sobre la bahía de Kotor, hasta el norte montañoso del país. El itinerario también funciona si viajas con perro, aunque conviene comprobar las normas de acceso vigentes en cada parada.

Si quieres adaptar una ruta similar a tu medida (con o sin perro), podemos ayudarte con la planificación: desde el trazado y el alojamiento hasta los detalles prácticos.


Día 1: Herceg Novi

Empezamos en Herceg Novi. A nuestra llegada nos instalamos, exploramos las playas urbanas y empezamos a empaparnos del ambiente de la costa montenegrina.

El primer día aprovechamos para resolver los trámites inevitables en el país: registrarnos como turistas y pagar la tasa correspondiente. El resto de la jornada lo dejamos más libre.

Día 2: Kotor, Lovćen y Budva

El segundo día salimos en coche hacia la bahía de Kotor. Desde Kamenari cruzamos en un breve trayecto en ferry hasta Lepetane y seguimos por el lado menos concurrido de la bahía rumbo a Kotor.

En Kotor hacemos una breve parada y subimos por las escaleras de las murallas hacia la fortaleza Tvrđava Sveti Ivan.

De vuelta al coche, continuamos por las curvas de la carretera R1 ascendiendo muy por encima de la bahía. Las vistas están entre las mejores del país.

Luego nos adentramos en el parque nacional Lovćen y seguimos hasta Jezerski vrh, donde se alza el mausoleo de Njegoš.

Al atardecer, pasamos por Cetinje y llegamos a Budva, donde paseamos por el casco histórico de Stari Grad. Por la noche regresamos a Herceg Novi.

Día 3: Traslado al este del país

Dejamos la costa y ponemos rumbo al interior.

En ruta paramos en el monasterio de Ostrog. Este monasterio ortodoxo, excavado en una pared rocosa vertical, es uno de los lugares de peregrinación más importantes de los Balcanes, y el propio acceso ya es parte de la experiencia. Hay que contar con mucha afluencia, aparcamiento más abajo del monasterio y un corto tramo a pie. Si viajas con perro, la entrada al interior está restringida; el exterior sí es accesible.

Seguimos hacia Podgorica y enlazamos con la autopista A1. Es un tramo moderno y técnicamente notable, con numerosos túneles y puentes, que acorta de forma significativa el viaje al norte del país, aunque por ahora no llega tan lejos como cabría esperar.

Tras dejar la autopista, continuamos por el puerto de montaña de Trešnjevik (1573 m) hasta Andrijevica. Aquí el paisaje cambia definitivamente: de costero a de montaña, más tranquilo y mucho menos turístico.

Día 4: Andrijevica y alrededores

Bajamos el ritmo y exploramos la zona.

Andrijevica es de las localidades menos visitadas de Montenegro, y ahí reside su encanto. Se asienta en la confluencia de los ríos Lim y Zlorečica y funciona más como base tranquila para recorrer el noreste del país que como destino turístico clásico.

Los alrededores son muy verdes, poco urbanizados y se sienten más auténticos que las zonas más conocidas del país. Un paseo corto basta para notar el contraste con la costa: menos gente, más naturaleza y un ritmo claramente más pausado.

Si apetece, podemos hacer una escapada al paso de Prevoj Čakor, junto a la frontera con Albania. Es una carretera poco transitada y, precisamente por eso, muy interesante. Las vistas hacia el macizo de Prokletije van anticipando hacia dónde nos moveremos en los próximos días.

Día 5: Vusanje y Zla Kolata

Nos trasladamos a la aldea de Vusanje y emprendemos la ascensión a Zla Kolata, el pico más alto de Montenegro.

Es una ruta de día completo y una de las etapas físicamente más exigentes del itinerario. Zla Kolata (2534 m) se alza en la sierra de Prokletije, en la frontera con Albania, y ofrece algunos de los paisajes de alta montaña más salvajes de los Balcanes. A diferencia de cordilleras más conocidas, aquí apenas encontrarás gente y el entorno se siente áspero y intacto.

La ascensión no es técnica, pero la distancia y el desnivel exigen buena forma y empezar temprano. La recompensa son algunas de las mejores vistas de todo Montenegro.

Después de la caminata, cenamos en el restaurante local Grlja y regresamos a Andrijevica.

Día 6: Traslado a Žabljak

Nos desplazamos hasta Žabljak, a las puertas del parque nacional Durmitor.

En el camino tomamos la ruta R10 junto al río Tara y nos detenemos en el puente de Đurđevića Tara.

Este puente es una de las obras de ingeniería más célebres de Montenegro. Se construyó en 1940 y, en su época, fue de los mayores puentes de arco de Europa. Atraviesa el profundo cañón del Tara —uno de los más hondos del continente— y las vistas desde él son de los momentos más potentes de la ruta. Hoy también es popular por las actividades de adrenalina, como la tirolina sobre el cañón.

Día 7: Savin Kuk

Desde Žabljak subimos en teleférico y, tras una caminata corta, alcanzamos Savin Kuk.

Savin Kuk (2313 m) es uno de los picos más accesibles de Durmitor. Gracias al teleférico, el ascenso se acorta mucho y, sin grandes esfuerzos, te plantas en ambiente de alta montaña. La cumbre ofrece vistas panorámicas sobre todo el macizo, Žabljak y los valles de alrededor.

Es una combinación ideal de ruta corta y gran recompensa, que encaja bien en el itinerario como un día menos exigente pero muy vistoso.

Para quienes quieran más actividad, se puede añadir un día y subir al Bobotov Kuk (2522 m), el punto más alto de Durmitor. Es ya una travesía alpina en toda regla, con fuerte desnivel y tramos más expuestos, pero con algunas de las mejores vistas de todo Montenegro.

Día 8: Crno jezero

Día de descanso y paseo hasta el lago Crno jezero.

Crno jezero (Lago Negro) es uno de los lugares más conocidos del parque nacional Durmitor. En realidad son dos lagos glaciares conectados —el Grande y el Pequeño— que con el nivel alto del agua se unen en una sola lámina. Se encuentra a unos 1416 m de altitud y está rodeado de densos bosques de coníferas y cumbres de Durmitor, lo que le aporta su característico tono oscuro.

El circuito alrededor del lago es fácil y muy agradable, perfecto también como respiro tras los días anteriores. Pese a su popularidad, el lugar conserva un ambiente tranquilo.

Día 9: Durmitor y lago Piva

Abandonamos Durmitor por una poco conocida carretera hacia el norte, que en varios tramos discurre entre 1800 y 2000 m de altitud. Es uno de los pasajes más pintorescos de todo el recorrido: el paisaje se abre en amplias mesetas de montaña, se alternan praderas, farallones rocosos y largas vistas sin rastro de civilización.

Hacemos una parada en el lago Sušičko, que es estacional y a menudo se seca, pero aun así merece la pena en esta ruta.

Luego seguimos por la carretera R16 en dirección al lago Piva. Aquí llega uno de los momentos más memorables del roadtrip: curvas de herradura, estrechamientos y vistas a la lámina turquesa del lago muy abajo.

Enlazamos con la carretera M3, que discurre junto al río Piva. Nos espera una sucesión de túneles excavados en la roca y el cruce por la presa de Mratinje. Esta parte roza por momentos lo surrealista y es de los tramos más singulares para conducir en los Balcanes.

Continuamos hasta la frontera con Bosnia y Herzegovina, donde damos por terminado nuestro roadtrip por Montenegro.


Resumen del itinerario

  • Duración: 9 a 10 días
  • País: Montenegro
  • Transporte: coche
  • Tipo de viaje: roadtrip + senderismo
  • Apto con perro:
  • Lugares clave: Herceg Novi, Kotor, Lovćen, Budva, Ostrog, Podgorica, Andrijevica, Vusanje, Zla Kolata, Žabljak, Durmitor, Crno jezero, lago Piva