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¿Estás a punto de irte de vacaciones a tu destino soñado, pero no quieres dejar a tu perro en casa ni alojarlo en una residencia canina o con amigos? Llévatelo contigo. Aunque volar con perro suene a un gran misterio y a algo tremendamente complicado, hoy puede organizarse con relativa facilidad. Eso sí, hay varios aspectos que tendrás que considerar y con los que probablemente nunca te has topado cuando viajas sin perro.

Este artículo nace de varias experiencias propias viajando con nuestro perro Ibo. Por su peso, viaja en un transportín en la bodega, así que gran parte del texto se centra en esa modalidad. Aun así, también cubre la mayoría de trámites necesarios para viajar con el perro en cabina con los pasajeros.


Elección del destino y la época del año

Antes de cada viaje conviene valorar a qué zona vas y si el país es seguro para el perro. La evaluación debería incluir no solo la situación de seguridad actual, sino también aspectos culturales y religiosos. No todas las culturas perciben a los perros de la misma manera; por ejemplo, en algunos países de mayoría musulmana el perro puede considerarse un animal impuro, lo que puede influir en la actitud del público, los hoteles o los transportistas.

Además de los aspectos sociales, hay que considerar el clima en el destino. Al volar a países lejanos exponemos al perro a cambios bruscos de tiempo. Los trópicos pueden resultar tentadores para las personas, pero no todas las razas toleran bien las temperaturas altas.

Piensa también en el tiempo en los puntos de escala. Aunque aeropuertos y aviones suelen estar climatizados, un perro que viaje en bodega puede permanecer decenas de minutos expuesto a mal tiempo en la plataforma (lluvia, viento, calor extremo, heladas) antes de ser cargado. No se trata de evitar esos destinos, pero sí de que tú y tu perro estéis preparados para posibles contratiempos.

Preparación de la documentación sanitaria del perro

Si viajas fuera de la UE, preparar la documentación veterinaria puede llevar tiempo: lo ideal es empezar al menos 2 a 3 meses antes del vuelo. Muchas gestiones, como las pruebas de anticuerpos o los plazos posteriores a las vacunas, requieren margen. En algunos casos también se necesita la firma y el sello del veterinario oficial.

Conviene traducir oficialmente los documentos al idioma del país de destino, lo que puede tardar desde unos días hasta una semana. Recomendamos comprar los billetes solo cuando todas las pruebas estén evaluadas con éxito y la documentación completa, firmada por el veterinario y, si procede, traducida.

Entre los apartados principales de la documentación sanitaria se incluyen:

Pasaporte para animales de compañía

Este documento lo expide el veterinario y recoge la información sobre vacunas, identificación (microchip) y estado de salud del perro. Todas las pruebas y vacunas vinculadas al viaje deben figurar correctamente en el pasaporte y sus fechas deben ajustarse a las condiciones de entrada del país de destino. Algunos países, además del registro de las vacunas, exigen consignarlas en un formulario específico o un certificado de la Administración Veterinaria y Alimentaria Regional (RVPS), que emite certificados en versión bilingüe.

Vacunaciones vigentes

La vacuna contra la rabia es la más importante, aunque según el destino pueden exigirse otras. En la mayoría de los casos debe haberse administrado como mínimo 21 días antes del viaje. Ten en cuenta también las condiciones para el regreso a casa.

Prueba de anticuerpos frente a la rabia (titulación)

Algunos países exigen un certificado que acredite un nivel suficiente de anticuerpos frente a la rabia. La prueba se hace con una muestra de sangre y su procesamiento puede llevar de 2 a 4 semanas, a veces más. Debe realizarse como mínimo 30 días después de la vacunación y al menos 3 meses antes de entrar en el país. La planificación es clave.

Pruebas adicionales según el país de destino

Algunos destinos pueden solicitar análisis de enfermedades como la leishmaniosis. Las condiciones varían según el país, así que inclúyelas en la planificación.

Tratamientos antiparasitarios

Algunos países (p. ej., Finlandia, Irlanda, Reino Unido) exigen un certificado de desparasitación antes de la entrada.

Certificado veterinario de buena salud

Algunas aerolíneas o países piden un certificado reciente (normalmente hasta 5 días antes del vuelo) que confirme que el perro está sano y apto para viajar.

Importante

Verifica siempre las condiciones exactas de entrada con perro directamente en la embajada o en los sitios oficiales del país correspondiente.

En nuestra web vamos añadiendo información general y experiencias reales de nuestros viajes con perro. Por ahora tenemos más detalladas las condiciones de entrada desde la UE a países de Sudamérica, a Noruega y a los países de la antigua Yugoslavia.

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Compra de billetes de avión

Recomendamos comprar los billetes solo después de tener lista toda la documentación sanitaria. Antes de elegir aerolínea, comprueba si transportan perros y en qué condiciones.

A nosotros nos ha funcionado reservar por teléfono. Así te aseguras de comprar a la vez tu billete y el del perro y evitas que ya no quede plaza para él en ese vuelo.

Antes de llamar, ten a mano:

  • el peso del perro,
  • el peso y las dimensiones del transportín.

Transportar al perro encarece el billete. Según la compañía y la duración del vuelo, puede costar hasta 350 EUR por trayecto.

En nuestra web encontrarás también un resumen detallado de aerolíneas conocidas y sus condiciones para transportar perros.

Preparar al perro para el vuelo

La preparación empieza varias semanas antes del viaje.

Acostumbrarlo al transportín: empieza con periodos cortos y ve ampliándolos.

Ruido y movimiento: simula condiciones parecidas a las de un aeropuerto.

Consulta con el veterinario: cualquier calmante o suplemento, siempre bajo consejo profesional.

Alimentación antes del vuelo: no lo alimentes en las horas previas, asegúrate de que tenga agua y sácalo a pasear bien antes de salir.

Traslado al aeropuerto y trámites en el aeropuerto

Cómo llegar al aeropuerto

Llega con tiempo. Al margen del horario habitual, suma al menos 30 minutos extra.

Check-in

Presentarás tus billetes y la documentación sanitaria del perro. Es posible que te pidan firmar una declaración sobre su estado de salud y el cumplimiento de las condiciones de transporte.

Aprovecha el mostrador para aclarar al máximo los siguientes pasos: dónde y cuándo entregar al perro, dónde recogerlo en destino, etc.

Último paseo antes del vuelo

Suele hacerse antes de entrar en la zona de salidas. El perro debe manejar bien el bullicio y el ruido del entorno.

Control de seguridad

El procedimiento puede variar según el aeropuerto y la modalidad de transporte del perro.

Entrega del perro para el transporte

Si el perro viaja en bodega, hay que colocarlo en el transportín y entregarlo en el mostrador de equipaje especial/voluminoso. Pueden pedirte que retires las ruedas del transportín y que lo cierres con seguridad. Reserva un hueco en el equipaje de mano para las ruedas.

Durante el vuelo

La experiencia del vuelo cambia mucho según si el perro viaja en cabina con los pasajeros o en bodega.

Perro en cabina con los pasajeros

Si cumple los límites de peso y tamaño de la aerolínea, puede viajar en cabina dentro de un transportín cerrado colocado bajo el asiento delantero. Debe permanecer dentro durante todo el vuelo: no está permitido abrir el transportín ni sacarlo, incluso si el vuelo es tranquilo.

Antes del despegue y el aterrizaje, la tripulación comprueba que el transportín esté bien colocado. Algunas compañías exigen que quede completamente bajo el asiento y que el perro no pueda asomar la cabeza.

Como propietario, puedes calmarlo con la voz. Conviene llevar un empapador en el transportín y, por si acaso, un cuenco plegable para agua. En general no se recomienda alimentarlo durante el vuelo, sobre todo en trayectos cortos.

Es fundamental que el perro esté habituado al transportín en casa. Si lo reconoce como un lugar seguro, el estrés durante el vuelo se reduce mucho.

Perro en bodega

Si el perro viaja en bodega, como pasajero no tendrás acceso a él durante el vuelo. Esto también se aplica si haces escala: el perro queda a cargo del personal del aeropuerto y lo trasladan entre aviones sin tu presencia.

Técnicamente viaja en un compartimento del avión presurizado y climatizado, apto para el transporte de animales vivos.

En este escenario, el transportín homologado por IATA es clave. Debe ser lo bastante robusto, cerrar de forma segura, llevar un empapador y un bebedero fijado para poder rellenarlo desde fuera.

Ten en cuenta que desde que entregas al perro hasta que lo recoges tras el aterrizaje no tendrás control directo sobre él (generalmente tampoco durante las escalas). Por eso recomendamos elegir tiempos de conexión sensatos: ni demasiado largos ni extremadamente cortos, para evitar el riesgo de que no trasladen el transportín a tiempo.

Al aterrizar

Si el perro viajó en bodega, primero tendrás que localizarlo y recogerlo. En la mayoría de los casos se hace en la zona de recogida de equipajes, pero el punto exacto varía según el aeropuerto.

Suele ser en:

  • el mostrador de Lost and Found,
  • la cinta o la ventanilla de equipaje especial/voluminoso,
  • un mostrador específico para animales vivos.

Si no estás seguro, pregunta siempre al personal. Es mejor obtener la información precisa desde el primer momento que deambular por la zona de llegadas.

En vuelos fuera de la UE puede haber un control de la documentación veterinaria. No lo subestimes ni intentes evitarlo. Puede acarrear demoras, complicaciones e, incluso, multas o la imposición de una cuarentena.

Por lo general, el transportín no puede abrirse hasta completar todos los controles formales, normalmente ya en la zona pública de llegadas. En cuanto lo abras, saluda al perro y comprueba su estado físico y anímico: respiración, hidratación, posibles lesiones o señales de estrés intenso.

Es posible que haya pequeños incidentes de higiene. Lleva toallitas húmedas, empapadores de repuesto y bolsas higiénicas.

En cuanto puedas, busca un lugar apropiado para sacarlo a hacer sus necesidades. Muchos aeropuertos grandes cuentan con áreas específicas. Revisa los planos de los aeropuertos por los que pasarás antes de volar.

Traslado desde el aeropuerto

Planifica el traslado desde el aeropuerto antes de salir. Asegúrate de que el medio de transporte elegido acepta perros y de que tendrás espacio suficiente también para el transportín. Una espera larga tras un vuelo exigente no es agradable ni para ti ni para el perro.

Conclusión

Volar con perro es, sin duda, más exigente que viajar sin él. Requiere más planificación, más trámites y más responsabilidad. A cambio, ofrece algo valioso: compartir los viajes con ese miembro de la familia de cuatro patas.

Con una buena preparación, tiempo suficiente y conociendo bien las condiciones, todo el proceso puede resolverse sin estrés innecesario. La mayoría de los problemas surgen por subestimar los detalles, no por el vuelo en sí.

Si tienes dudas, preguntas o no te queda claro algún requisito para tu destino y aerolínea, contáctanos. Estaremos encantados de compartir nuestra experiencia y ayudarte con los preparativos para que puedas viajar con tu perro con tranquilidad y seguridad.