Durante el traslado en coche desde Narvik, en el norte de Noruega, hacia Finlandia nos esperaba un trayecto bastante largo, durante el cual decidimos hacer una breve parada en Masugnsbyns naturreservat en el norte de Suecia. El objetivo principal era sacar a pasear al perro y descansar un rato, algo que este lugar cumplió sin problema.

Elegimos este lugar en el mapa más o menos por casualidad durante el traslado. Hasta el último momento no vimos en la carretera señales ni carteles que lo indicaran. Al llegar comprendimos rápidamente que no se trataba de un parque nacional conocido, sino más bien de una reserva natural pequeña y discreta. Su superficie es de aproximadamente 0,6 km², por lo que es un territorio relativamente pequeño con un carácter muy íntimo.

Ambiente tranquilo y algo desierto

Todo aquí nos daba una sensación de cierto abandono. Durante toda nuestra parada estuvimos completamente solos en el aparcamiento y no nos encontramos con otros visitantes. La infraestructura es mínima: sí hay senderos acondicionados y señalizados, pero su estado indica que se crearon hace bastante tiempo y no forman parte de rutas turísticas mantenidas de forma regular.

Ruta corta y mirador sobre el río

Optamos por una ruta más corta que atraviesa el bosque hacia un mirador con vistas al río. El sendero discurre por un tranquilo bosque nórdico y el mirador ofrece finalmente vistas agradables, aunque algo limitadas, de la garganta con el río Rautajoki. Justo el contraste entre el bosque, las rocas y el río hace que este lugar sea interesante incluso en una visita breve.

Pausa ideal durante un viaje largo

Masugnsbyns naturreservat no es un lugar por el que planearías una excursión independiente. Sin embargo, funciona muy bien como parada casual durante el traslado entre Noruega, Suecia o Finlandia. Ofrece tranquilidad, pocas personas y condiciones ideales para una caminata corta, especialmente si viajas con perro y necesitas descansar un rato del largo tiempo sentado en el coche.