
Llegamos a Paraguay al aeropuerto internacional Silvio Pettirossi en Asunción junto con nuestro perro Ibo. Es un aeropuerto relativamente pequeño y fácil de orientarse, donde se pueden tramitar todos los controles de llegada con bastante rapidez. El trámite que más tiempo nos llevó fue el control de pasaportes – sin embargo, si tienes la tarjeta de residente (Cédula), puedes ahorrarte mucho tiempo.
Control de pasaportes y recogida de equipaje
Tras el control de pasaportes, se accede directamente a las bandas para recoger el equipaje. Allí ya nos esperaba también la jaula de Ibo, colocada en el suelo junto con otras jaulas con animales que viajaban en el mismo vuelo. Todo está concentrado en un solo lugar, lo que simplifica mucho el proceso.
Control veterinario y barrera idiomática

A continuación se realizó el control veterinario, llevado a cabo por una empleada del aeropuerto. Ella, desgraciadamente, solo podía comunicarse con nosotros en español, lo que puede ser una complicación para algunos.
Surgió un pequeño problema cuando quiso llevarse la documentación veterinaria de Ibo: no solo la traducción oficial, sino también todos los originales de los documentos. Eso lo rechazamos rotundamente. Tuvimos que usar gestos, paciencia y mucha insistencia para explicarle que no íbamos a entregar ni los originales ni las traducciones.
Por suerte, Iva fue previsora y, antes del vuelo, hizo copias de todos los documentos, algo que recomendamos a cualquiera que vaya a hacer algo similar con su perro. Al final la empleada se conformó con las copias y pudimos entrar oficialmente en Asunción.
Servicios del aeropuerto
El aeropuerto ofrece servicios estándar: restaurantes, pequeñas tiendas, oficinas de alquiler de coches y casas de cambio. En cuanto a internet, hay WiFi disponible, incluso varias redes abiertas según la zona del aeropuerto en la que te encuentres.
Un punto a favor es que justo delante del aeropuerto hay áreas de césped donde se puede pasear al perro rápidamente. No están oficialmente destinadas a ese fin, pero sirvieron sin ningún problema.
Transporte a la ciudad
Para trasladarse al centro de Asunción recomendamos usar Uber. Con los taxis convencionales tenemos dos advertencias importantes.
La primera es que la WiFi del aeropuerto a menudo no llega hasta el aparcamiento donde suelen estar los taxis, así que sin datos móviles podrías tener problemas para solicitar un servicio.
La segunda advertencia es el tamaño de los coches: la gran mayoría de taxis aquí son vehículos pequeños. En nuestro caso, al viajar con equipaje para dos meses y con la jaula de Ibo, un taxi no fue suficiente. Por eso el conductor llamó a un colega y al final viajamos hacia el centro en dos taxis.
Efectivo y moneda
Como siempre recomendamos llevar la moneda local: el guaraní paraguayo (PYG). Se puede cambiar dinero directamente en la casa de cambio del aeropuerto. Si todo falla, lleva al menos dólares estadounidenses en billetes de menor denominación, que aquí son generalmente aceptados.
Valoración general
Valoramos el aeropuerto de Asunción como promedio, funcional y sin complicaciones innecesarias. Ofrece todos los servicios básicos y la llegada con un perro es manejable si tienes la documentación en orden y, idealmente, copias de la misma.
Antes de la llegada recomendamos comprobar el estado del tiempo, que puede afectar la primera impresión y el traslado desde el aeropuerto. En general, se trata de un aeropuerto donde la llegada con perro puede gestionarse con calma y sin demasiado estrés.
