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Aparcar en Noruega funciona, como casi todo en este país, por lo general sin problemas. Es un sistema claro, bien señalizado y digitalizado que en la mayoría de ciudades opera sin complicaciones innecesarias. El problema puede surgir si interpretas mal el texto de una señal: a menudo solo está en noruego. En cualquier caso, también aquí puede pasar que, al volver al coche, te topes con la desagradable sorpresa de una multa.

Este artículo es una guía práctica sobre cómo actuar si crees que te han puesto una multa de aparcamiento en Noruega por error o ha habido un malentendido. No pretende animar a aparcar de forma incorrecta.

Nuestra experiencia

Al volver al coche en Åndalsnes nos esperaba una escena que nadie quiere ver. Bajo el limpiaparabrisas había un papel amarillo con un texto bastante largo, íntegramente en noruego. A primera vista estaba claro que no era un aviso, sino una multa real.

En el aviso figuraban varios datos: fecha, hora, matrícula, tipo de vehículo y otra información administrativa. La única palabra en inglés era «payment», que aparecía en el apartado de pago. El importe de la multa ascendía a 660 NOK.

Al final del aviso había un código QR grande. Incluso sin entender el texto, estaba claro que se trataba de un requerimiento oficial de pago.

El idioma, la mayor barrera

El mayor problema en estas situaciones no suele ser la multa en sí, sino que casi todo el texto está solo en noruego. Pasa también con las señales: muchas llevan símbolos, pero al aparcar todavía es común encontrarse señales con texto que, sin conocer el idioma, no siempre resultan inequívocas.

Para un turista, eso significa que es difícil saber:

  • por qué exactamente se impuso la multa,
  • en virtud de qué norma,
  • si fue por no abonar el aparcamiento, por exceder el tiempo u otra infracción.

En nuestro caso nos ayudamos con la app Google Translate, que hoy lee sin problemas texto directamente desde una foto.

Primer paso: no pagar de inmediato

Aunque lo primero sea pagar y seguir, si tienes dudas conviene detenerte y comprobar bien la situación. Eso fue lo que hicimos.

Si estás convencido de que aparcaste en un lugar sin pago o de que cumpliste todas las normas, no hay motivo para precipitarse.

Qué documentar en el momento

Antes de salir del aparcamiento, dejamos todo bien documentado:

  • fotografiamos el aviso de la multa (todas las secciones con texto),
  • fotografiamos el lugar donde estaba aparcado el coche,
  • fotografiamos también la señalización de los alrededores (incluida la textual).

Ese material resultó clave posteriormente para comunicarnos con el operador del aparcamiento.

El código QR como fuente clave de información

El código QR del aviso no solo sirve para pagar rápido. Al escanearlo accedimos a la web del operador del aparcamiento, donde era posible:

  • ver el detalle de la infracción,
  • cambiar el idioma a inglés,
  • consultar la fotodocumentación de la que disponía el operador en ese caso,
  • encontrar los datos de contacto,
  • presentar una alegación o una explicación.

Precisamente el QR fue, en nuestro caso, la clave para entender por qué se había impuesto la multa.

Presentar una alegación o una explicación

Decidimos presentar una alegación y, en nuestro caso, hacerlo tuvo un efecto suspensivo automático sobre la propia multa, así que no hubo que pagarla de inmediato. Al presentar la alegación, recomendamos:

  • escribir de forma breve y concreta,
  • comunicarte en inglés o en noruego,
  • adjuntar fotografías y otras pruebas,
  • explicar con claridad por qué crees que se ha producido un error,
  • indicar que eres turista,
  • ser respetuoso y, si procede, disculparte por la situación, sobre todo si pasaste algo por alto.

Si, tras revisar los detalles y recibir una respuesta negativa a tu alegación, sigues pensando que la multa se impuso de forma indebida, puedes presentar un recurso o solicitar una revisión. Este paso también tiene sus reglas, que explicamos con más detalle en la versión de pago de este artículo.

En nuestro caso, al final tuvimos suerte: tuvieron en cuenta nuestras alegaciones y nos anularon la multa por completo.

Ten paciencia

Durante todo el proceso, paciencia. Tramitar tu alegación o recurso puede tardar desde unos días hasta varias semanas. Mientras tanto, por lo general, no es necesario pagarla, ya que el caso está en curso. Sigue siempre las instrucciones que recibas de la otra parte. No pierdas los nervios: en Noruega todo se gestiona con educación, respeto y sin estrés innecesario.

Conclusión

Una multa de aparcamiento en Noruega es un fastidio para el turista, pero en la mayoría de los casos se puede resolver. El sistema de aparcamiento es bastante justo, aunque pueden darse errores.

Si crees que te la han puesto sin motivo, merece la pena dedicar un momento a verificarla. La barrera del idioma puede complicarlo, pero con el procedimiento adecuado y un poco de paciencia, se pueden resolver muchas cosas.