
Si su perro cumple los límites de peso y dimensiones de la aerolínea, puede viajar directamente con usted en la cabina del avión. En ese caso, la elección correcta del transportín es tan importante como en la transporte en la bodega – solo que los criterios son diferentes.
El transportín de cabina debe adaptarse al espacio bajo el asiento frente a usted. No se trata de una caja rígida de plástico, sino de un tipo de transportín blando y flexible que cumpla las condiciones de la aerolínea concreta.
Este artículo trata sobre la elección, la compra y el uso práctico del transportín para la cabina del avión.
Requisitos básicos de las aerolíneas
Cada aerolínea tiene sus propios límites, pero en general se aplica:
- el peso máximo del perro incluido el transportín suele ser aproximadamente 8 kg,
- el transportín debe caber bajo el asiento delante del pasajero,
- el perro debe permanecer dentro durante todo el vuelo,
- el número total de animales en la cabina está limitado.
Antes de comprar el transportín verifique siempre las dimensiones exactas permitidas por su aerolínea. Una diferencia de unos centímetros puede ser decisiva.
El transportín blando es el estándar
A diferencia del compartimiento de equipaje, para la cabina se utiliza un transportín textil blando con estructura firme y base reforzada.
Las razones son prácticas:
- debe adaptarse ligeramente al espacio bajo el asiento,
- suele ser más ligera que una caja de plástico,
- es más fácil de transportar.
La base debe ser firme y estable para que el perro no se hunda o se deslice durante el vuelo.
Tamaño correcto: ni demasiado pequeño ni demasiado grande
El perro debe poder girarse dentro del transportín y tumbarse con comodidad. Al mismo tiempo, el transportín no debe ser demasiado alto ni ancho, ya que de lo contrario no cabrá bajo el asiento.
Recomendamos probar físicamente el modelo concreto en una tienda física e introducir al perro en él. Solo así sabrá si le conviene la altura y el ancho.
Ventilación y cierre
El transportín debe tener áreas malladas suficientes para la ventilación. Las cremalleras deben ser sólidas y, idealmente, contar con la posibilidad de asegurar contra aperturas involuntarias.
Algunos modelos permiten abrir ligeramente la parte superior, pero durante el vuelo el transportín debe permanecer cerrado.
Comodidad al transportar
En el aeropuerto llevará el transportín a menudo durante varias decenas de minutos. Por ello, fíjese en:
- correa de hombro ajustable,
- asas de mano resistentes,
- bajo peso del propio transportín.
También son prácticos los pequeños bolsillos exteriores para documentos o pequeños objetos.
Equipamiento del transportín para la cabina
Recomendamos colocar en el transportín:
- una almohadilla absorbente,
- una manta fina conocida o una prenda con su olor,
- o un pequeño cuenco plegable (para vuelos largos).
Generalmente no se recomienda alimentar durante el vuelo. Antes del vuelo pasee al perro y asegúrele suficiente agua.
Qué tener en cuenta
Los transportines destinados a la bodega no son adecuados para la cabina: son demasiado grandes y rígidos. Igualmente, no todas las bolsas textiles para animales cumplen las condiciones de las aerolíneas.
Es importante que el perro se acostumbre al transportín en casa. Si lo percibe como un espacio seguro, afrontará el vuelo de forma mucho más tranquila.
Conclusión
El transportín para la cabina es un compromiso entre la comodidad del perro y las limitaciones técnicas del avión. Una elección adecuada le ahorrará estrés en el check-in y durante el propio vuelo.
Si no está seguro de qué modelo es adecuado para su vuelo o aerolínea concreta, no dude en contactarnos. Con gusto le asesoraremos basándonos en nuestra experiencia.
